La Sociedad Colombiana de Ingenieros regularmente lleva a cabo encuentros regionales para tratar diversos temas sobre ingeniería para los territorios. El encuentro número ocho de la SCI estaba previsto como una agenda intersectorial para el 1 y 2 de octubre, pero se reorientó hacia el sismo por la urgencia.
El foro «Experiencias regionales para la recuperación y la resiliencia territorial»reunió la experiencia de los departamentos más golpeados, los conceptos de expertos nacionales y siete invitados internacionales (de Chile, México, Venezuela, Perú, Nueva Zelanda y Estados Unidos).
El sismo
Ocurrió el pasado 10 de agosto a las 7:34 a. m., con epicentro en San José del Palmar (Chocó), a unos 103 km de profundidad y con una magnitud cercana a 7.2. Cerca de 500 municipios se vieron afectados según la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo (UNGRD); concentrados especialmente en los departamentos de Chocó, Caldas, Risaralda, Quindío y Valle.
Fallecieron 331 personas según reportes fechados hasta el 29 de agosto. Las pérdidas económicas se calculan en alrededor de 30 billones de pesos. La solidaridad ha sido inmensa y la ingeniería colombiana no ha sido ajena a la tragedia. Universidades, empresas, organismos y profesionales vinculados con la ingeniería han ofrecido su ayuda; la Sociedad Colombiana de Ingenieros envió unos 100 profesionales en 20 misiones.
La respuesta de la ingeniería organizada
Al día siguiente del sismo, la SCI reunió a Camacol, la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica (AIS), ingenieros estructurales e ingenieros militares para hacer un análisis preliminar de la situación. Dos días después se instaló en Presidencia una mesa técnica de vivienda, que luego se amplió a otros sectores. La mesa ampliada reunió cerca de 30 universidades, las 10 academias que conforman a COLMAC, los 9 consejos profesionales, el sector primario y las 14 comisiones técnicas de la SCI. Se instaló con unos 130 asistentes con tres metas principales: acompañar al Gobierno en la respuesta al sismo, participar en las mesas sectoriales del Plan Nacional de Desarrollo y unificar agendas para no repetir seminarios y congresos.
La Comisión de Patrimonio de la SCI ya trabaja en un documento para caracterizar daños en bienes patrimoniales y también se prepara una comisión técnica agrícola. La propuesta desde la SCI al Gobierno es crear un comité permanente de emergencias, porque hoy no hay claridad sobre cómo actuar en lo local, regional y nacional.
El foro también abordó posibles escenarios en eventualidades similares futuras, incluso en la capital. Guillermo Escobar, director del IDIGER (Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático), que coordina unas 72 entidades y monitorea unos 400 puntos de deslizamiento, dejó un mensaje claro: no existe un “lugar más seguro” dentro de un edificio. Lo seguro es una construcción sismorresistente bien construida, con supervisión técnica independiente, evacuación y protección contra incendios, y no solo con licencia en papel.
El panel moderado por el presidente de la SCI y vicepresidente de COLMAC, Hernando Monroy Benítez, contó con la participación de José Joaquín Álvarez (SCI), el mayor general Ricardo Roque, Adolfo Alarcón (exdirector del Servicio Geológico), Gilberto Areiza Palma (AIS) y Guillermo Escobar (IDIGER). Analizaron el marco legal vigente y su alcance, que se queda corto ante la realidad, pues se estima que el 70% de las estructuras colapsadas no tenían licencia. Un proyecto de ley de 54 artículos busca armonizar la Ley 400 de 1997 con la Ley 1523 de 2012, exigir microzonificación sísmica que divide una ciudad o región en diferentes zonas, según cómo reaccione su suelo específico ante un terremoto (hoy solo cuatro ciudades la tienen), reconocer a la AIS como centro consultivo del Gobierno y avanzar en el aislamiento sísmico de hospitales. Se pretende radicar el proyecto de ley en la Comisión Séptima del Senado.
Miembros de la Sociedad Colombiana de Ingenieros y funcionarios presentaron un balance de las experiencias regionales en Chocó, Caldas, Risaralda, Quindío, Tolima y Valle del Cauca en pérdidas humanas y de infraestructura en cada uno de los departamentos.
En las distintas regiones afectadas por el terremoto se repiten varios problemas: la alta vulnerabilidad de edificaciones existentes, especialmente las construidas antes de la actualización de las normas sismorresistentes o las construidas de manera informal, así como fallas derivadas de ampliaciones, modificaciones sin diseño técnico, irregularidades estructurales y elementos no estructurales que terminaron dejando edificios inhabitables aun cuando la estructura principal permaneció en pie.
Evidenciaron también la necesidad de mejorar la evaluación de daños y la gestión de la emergencia, mediante protocolos y formatos nacionales unificados, así como lograr una mayor participación de ingenieros y especialistas en aspectos como la supervisión técnica de las decisiones de demolición y habitabilidad, y prestar una mejor atención a comunidades rurales que quedaron por fuera de los primeros censos. Otro elemento común fue la importancia de actualizar y aplicar la microzonificación sísmica, fortalecer las redes de acelerógrafos y contar con información territorial más precisa para orientar la reconstrucción.
Las edificaciones diseñadas bajo normas sismorresistentes más recientes tuvieron, en general, un mejor comportamiento, mientras que algunas tecnologías como el aislamiento sísmico y determinados sistemas estructurales demostraron un desempeño favorable. La reconstrucción será un proceso prolongado y requerirá importantes recursos, asistencia técnica y planificación territorial, pero también se hace necesario prevenir que se repitan las mismas condiciones de vulnerabilidad.
Entre las propuestas comunes aparecen la capacitación para la autoconstrucción y los maestros de obra, mecanismos de asistencia técnica, fortalecimiento de las instituciones locales, priorización de hospitales, escuelas y demás edificaciones esenciales, actualización de la normativa y mayor control sobre las intervenciones en edificaciones existentes.
Nota de fuente. Nota a partir de apartes tomados de la primera jornada del Foro “Experiencias regionales para la recuperación y la resiliencia territorial”.



